Miércoles, 28 Septiembre 2016
Noticias relacionadas con: Gobierno
Diferencias y semejanzas: las conclusiones que nos deja la jornada electoral

26.09.2016 3:13   6 Personas Leyendo  0 Comentarios
De: www.abc.es


Los resultados ofrecieron dos semejanzas -el bloqueo de Ciudadanos y de las expectativas de Albert Rivera, que no consiguió ningún escaño, y el desplome del PSOE- y dos diferencias, basadas en una drástica reafirmación de la mayoría absoluta del PP en Galicia frente a su pérdida de potencia en el País Vasco, y la preocupante caída del constitucionalismo en esa autonomía frente a su consolidación en Galicia. El PP mantiene su potencia en Galicia frente a la bajada en Vitoria Los resultados del PP en Galicia, con la revalidación de una solvente mayoría absoluta, la única que mantiene en toda España, contrastan con la bajada de un escaño en el País Vasco. Es cierto que las expectativas del candidato popular Alfonso Alonso en el Parlamento de Vitoria no eran las mejores, y en Génova llegaron a manejar la idea de bajar de diez a siete escaños. Es cierto que Alonso ha mantenido el tipo arrebatando votos a Ciudadanos y perdiendo solo un asiento, pero objetivamente es una pérdida de representación. Nimia conforme a algunas expectativas, pero sin llegar a niveles que tuvo en otros comicios, especialmente en la provincia de Álava. Si los datos del PP se ponen en contraste con la hecatombe sufrida por los socialistas a manos de Podemos, Alonso podrá presumir al menos de haber cumplido y salir beneficiado del voto pragmático al que se llamó al votante de la derecha moderada ante el impulso que pretendía tener C’s. El empate a nueve escaños con el PSOE es revelador del enorme grado de desgaste de la marca socialista, de modo que el PP consigue a duras penas mantener una base social fidelizada en el País Vasco. Además, es probable que los votos de los populares sean relevantes para que Urkullu pueda revalidar una mayoría suficiente en su investidura. El hecho de que esta circunstancia pueda afectar a un movimiento telúrico en el PNV para reconducir su «no» a Rajoy hacia una abstención o un voto afirmativo en el Congreso será aún incierto. Pero sin duda se abre una puerta a condicionar un hipotético desbloqueo. Sánchez buscará aferrarse a un imposible pese a su desplome Las expectativas del PSOE eran demoledoras en Galicia y en el País Vasco, y los pronósticos se cumplieron con creces. El partido de Pedro Sánchez se vio superado por el populismo extremista de las marcas de Podemos en las dos autonomías, más allá de que en Galicia empataran a catorce escaños. No obstante, el PSOE fue superado por En Marea en unos 100.000 votos, confirmando el «sorpasso» que las encuestas internas del PSOE negaban días atrás. Resultará inevitable que en las próximas horas se realice una lectura en clave nacional de los resultados del Partido Socialista, en la medida en que su progresivo debilitamiento dificulta en extremo las opciones de Pedro Sánchez para intentar ser investido presidente del Gobierno y gobernar con 85 escaños. La debacle socialista fue lo más llamativo de la jornada electoral de ayer. Apenas hace cinco años, el País Vasco tenía un lendakari socialista. Desde hoy, dispondrá solo de nueve parlamentarios, que ni siquiera por sí mismos tienen por qué ser decisivos para posibilitar la reelección de Íñigo Urkullu. El PSOE ha alcanzado un nuevo suelo histórico, y más allá de que Pedro Sánchez pueda aferrarse a cualquier oportunidad para gobernar -ayer Pablo Iglesias volvió a reclamar un acuerdo urgente con el PSOE contra el PP-, difícilmente podrá afrontarlo. Dos factores podrán incidir en ello: por un lado, la evidencia de unos resultados pésimos que podrán rearmar a los barones territoriales socialistas críticos con la gestión y estrategia de Sánchez y, de otro, la pretensión del secretario general del PSOE de mantenerse como secretario general del PSOE en cualquier caso, para ganar tiempo y, llegado el supuesto, repetir como candidato en unas terceras elecciones generales. Bloqueo de C's, que estanca las expectativas de Rivera Ciudadanos tenía complicado entrar en ambos Parlamentos. Las encuestas apenas concedían opciones al partido de Albert Rivera, y si lograba acceder sería de modo residual, arrancándole algún escaño aislado al PP. No ha sido así, y ello permite interpretar que el estancamiento de C’s es evidente y que, en cierto modo, el PP ha conseguido que sus apelaciones al voto útil para evitar «sufragios basura» triunfen frente a la expectativa que se había generado Rivera de ejercer como bisagra decisiva, al menos en Galicia. El partido de Rivera ni siquiera tendrá una mínima representación simbólica, lo que afectará negativamente a su propósito de entrar y consolidarse poco a poco en todas las Cámaras territoriales. Con los resultados de ayer, son cinco los Parlamentos en los que carece de presencia, y parece inevitable que empiece a emerger la percepción de que C’s toca techo como partido con pretensiones de implantación en todo el territorio nacional. De hecho, en el País Vasco ni siquiera ha podido «conservar» el escaño que tuvo UPyD, y en Galicia la potencia de Núñez Feijóo ni siquiera dio opciones a Losada, considerada una candidata de un perfil bajo que no ha calado. Galicia ha huido de experimentos. El constitucionalismo se desploma en el País Vasco de la mano de los socialistas El fracaso del PSE-PSOE en el País Vasco, y la leve caída experimentada por el PP, han encendido las alarmas sobre la pérdida de identidad e influencia de los dos principales partidos constitucionalistas. Su caída en votos ha sido progresiva desde que Patxi López perdió la «Lendakaritza» a manos de Urkullu, que con una política de aparente moderación centrada en la recuperación económica y en la estabilización de una sociedad golpeada durante décadas por ETA, ha conseguido mantener una mayoría razonable que le permitirá gobernar sin grandes apuros. Nada hace pensar el retorno de esos tiempos pasados en los que, bajo la bandera de una defensa unánime de la unidad de España frente al soberanismo, PSOE y PP configuraron una mayoría constitucionalista en el País Vasco. La irrupción de Podemos en el Parlamento vasco con once escaños, dos por delante del PSOE, unida a una considerable caída de Bildu que no obstante le permite seguir siendo el segundo partido más votado, perfilan una Cámara de abrumadora mayoría nacionalista. El desgaste experimentado en toda España por populares y socialistas ha sido especialmente doloroso para ambos partidos en una comunidad en la que Urkullu ya ha anunciado una irreversible reivindicación de más cuotas de autogobierno. De momento, la presión al Estado no ha alcanzado el nivel de chantaje que se ha producido durante los últimos cinco años en Cataluña, pero se suceden las reivindicaciones de carácter territorial. Leer más »

Iglesias anticipa un giro a la izquierda tras la caída del PSOE

26.09.2016 2:52   5 Personas Leyendo  0 Comentarios
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A lomos de las mareas Podemos logró ayer superar al PSOE en las elecciones gallegas, aunque la reedición de la mayoría absoluta por parte del PP les impide liderar, como era su objetivo, una alternativa tripartita de izquierda nacionalista. Los 14 escaños de En Marea y el descalabro socialista sirven a Pablo Iglesias para plantear una posición de fuerza con vistas a unas futuras negociaciones con Pedro Sánchez o incluso a unas hipotéticas elecciones que en Podemos ya no descartan, En el País Vasco también hubo «sorpasso» a los socialistas, pero los 11 escaños obtenidos por la candidatura de Pili Zabala se quedan muy lejos de las expectativas de un partido que había ganado las dos elecciones generales del último año. En el ámbito autonómico las cosas cambian, pero en la formación aspiraban a pelear la segunda plaza de los comicios y situarse por encima de los 15 escaños. En el Gobierno de Sánchez El secretario general del partido no compareció anoche, y el partido no preparó noche electoral en Madrid, pero sí celebró los resultados a través de Twitter: «Somos la primera fuerza de ámbito estatal en Euskadi y la primera fuerza de oposición en Galicia. Nuestro país ya no se entiende sin Unidos Podemos». Los comicios han cogido al partido en pleno debate interno sobre su futuro, con el choque entre Iglesias y Errejón subiendo de voltaje en la semana decisiva de la campaña. Iglesias clausuró ayer la Universidad de Podemos, en la que reconoció que existe debate en el seno de su formación sobre cómo deben apoyar al PSOE, en caso de que Sánchez intente una alternativa. Aunque Iglesias reconoció tener «dudas» sobre cuál es la mejor fórmula, se posicionó claramente a favor de entrar en el Gobierno no solo «a cambio de un programa muy social», porque «me fío no solamente del qué sino del quién». Aunque Iglesias ha insistido en que «la transversalidad es parte de nuestro ADN», se ha preguntado cómo hacer posible eso con tradiciones políticas de izquierdas de las fuerzas que acompañan a Podemos, en referencia a IU o las confluencias. «Ya no estamos solos». Aseguró que «el debate entre izquierda o derecha «no podemos plantearlo en términos de mayo de 2011», cuando el partido surgió defendiendo un espacio superador de ideologías. Y aunque el objetivo último sigue siendo sumar a muchas más personas, Iglesias recordó que el camino de la formación está claramente en la izquierda. «Nosotros hemos elegido cosas. Hemos elegido pactar con fuerzas que se reivindican con la tradición de izquierdas». Evocó cómo Syriza en Grecia no pactó con el Pasok, sino con un partido nacionalista de derechas, pero señaló otro camino para su partido. «No pactamos con Ciudadanos diciendo que regeneración o viejo. Pactamos con quien pactamos. El espacio políticos ya no es solamente nuestro, sino con organizaciones hermanas que se reivindican de izquierdas». Leer más »

El PSE registra el peor resultado de su historia, pero puede ser decisivo

26.09.2016 2:33   5 Personas Leyendo  0 Comentarios
Archivado en: Gobierno, López, Antonio
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El PSOE-EE registró ayer el peor resultado en el País Vasco de su historia: obtuvo 9 diputados y algo más de 126.000 votos (el 11,94% de los sufragios). Y, sin embargo, puede ser decisivo en un pacto con el PNV para que este logre el Gobierno vasco. Un batacazo en sus resultados que todas las encuestas preveían y que solo es comparable con los de 1980, las primeras elecciones vascas, cuando los socialistas aún competían con EE en las urnas. Entonces sacaron también 9 diputados pero con más de 130.000 papeletas y el 14,21% de los votos. Por circunscripciones, en Álava el PSE-EE ha perdido tres de los seis escaños que consiguió en 2012; en Guipúzcoa ha perdido dos, por lo que se ha quedado con 3, exactamente el mismo resultado que en Vizcaya. «Hemos tenido unos malos resultados», reconoció ayer la secretaria general del PSE-EE y candidata a lendakari Idoia Mendia. No obstante, hasta el último momento de la noche el PSE no quiso perder la esperanza de que los resultados fueran mejores de los previstos en los sondeos, que les daban entre ocho y diez escaños y que, según la formación, otras veces les han «maltratado». Decisivos para pactos Más allá de los votos, la composición del nuevo parlamento les da una opción para ser decisivos. La calculadora deja a los socialistas con una paradoja: desde 2012 han perdido siete escaños y más de 80.000 votos en el territorio, pero pese al batacazo, con sus nueve escaños suman con el PNV los 38 asientos necesarios para investir al candidato nacionalista Iñigo Urkullu como lendakari. Un pacto más que posible entre las dos formaciones, teniendo en cuenta que PNV y PSE ya gobiernan en coalición en las capitales de provincia (Bilbao, San Sebastián, Vitoria) y las diputaciones forales (Vizcaya, Guipúzcoa y Álava). A lo largo de la campaña el partido socialista también ha evocado los tiempos de los pactos de coalición con el PNV, en los 80 y los 90 con el lendakari José Antonio Ardanza. Ayer también lo dejó entrever Idoia Mendia en su intervención en la sede socialista en Bilbao. «Los vascos han dibujado un reparto de escaños muy segmentado que obliga a negociar y a buscar acuerdos», dijo. Quizá por ello, apenas unos minutos después de que se conocieran los resultados escrutados al completo, Mendia se puso en contacto con Urkullu para felicitarle. La secretaria general del PSE-EE y candidata a lendakari quiso justificar los datos obtenidos por su partido, en parte por el «novedoso escenario» en el que discurrían las elecciones. Mendia aseguró ayer que los resultados no fueron los esperados por su partido, por detrás incluso de Podemos, pero quiso contextualizarlos. «El PSE los valora en sus justos términos» teniendo en cuenta «la irrupción de nuevas fuerzas» y la «baja participación» de la jornada electoral, que se ha producido «en un escenario muy convulso en toda España», reiteró. No quedaba posibilidad para negar los datos. «Hemos tenido unos resultados malos pero contamos con nueve diputados para hacer una Euskadi más justa», explicó Mendia, que quiso reforzar el mensaje de que pese a la caída del partido, este tiene poder en el territorio. Eso sí, sin demasiada vehemencia. El descalabro del PSE es aún mayor si se compara con el resultado que obtuvo en las autonómicas de 2009, cuando su candidato, Patxi López, llegó a ser lendakari. En aquella ocasión, los socialistas superaron el 30 por ciento de los votos, con 25 diputados, y quedaron segundos por detrás del PNV. López fue investido presidente autonómico gracias a un acuerdo con el PP. Un resultado que hoy parece impensable. Leer más »

Rajoy respira con Galicia y trata de seducir al PNV, pensando en España

26.09.2016 2:27   6 Personas Leyendo  0 Comentarios
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Una inyección de moral, en Galicia, y un rayo de esperanza aún en el País Vasco; así se leían anoche en la sede del PP de la madrileña calle Génova los resultados de las elecciones autonómicas en ambas comunidades. Rajoy respiró con la amplia mayoría absoluta de Núñez Feijóo -que se refuerza como líder popular, el único que gobierna con mayoría absoluta, y como posible sucesor en el PP-, pero también con el batacazo del PSdeG, superado por las Mareas. En cuanto al empate a escaños entre PSE y PP en el País Vasco, lo entendían como un nuevo descalabro de los socialistas, que debilita al partido a nivel nacional. Además, los populares mantenían la esperanza de que, al ser ambos partidos aritméticamente necesarios para que el PNV pueda gobernar, pudieran ser ellos los que «seduzcan» a Urkullu. Una asociación que podría suponer, por carambola política, la salida a la endiablada situación de falta de Gobierno en España. «Nos necesitan» «Para la gobernabilidad nos van a necesitar», aseguraban anoche dirigentes nacionales del PP. Se referían con ello a la situación del PNV, que aunque podrá ir a la investidura y ganarla -según la ley vasca, en segunda votación no existen los «noes» y gana quien tenga más «síes»-, precisa de apoyos para gobernar después. Ahí es donde el PP se bate el cobre para ser el elegido, en lugar del PSEi. Los populares destacaban anoche la confirmación de las encuestas en lo que se refiere a los pésimos resultados del PSOE. En Galicia, frente al triunfo sin paliativos de Núñez Feijóo, los socialistas vieron cumplidos los peores augurios demoscópicos, y fueron superados por las Mareas en número de votos, auque no en escaños. Este momento de debilidad que atraviesa Pedro Sánchez, entienden en el PP, puede favorecerles a la hora de forzarle a cambiar de postura y conseguir que permita una investidura de Mariano Rajoy. Éste, que vivió la noche electoral con sus equipos de Génova y Moncloa al lado, se mostraba satisfecho con los resultados, y felicitó telefónicamente a los presidentes gallego y vasco. Al primero, como compañero de partido; al segundo, tal vez como futuro socio. Como dijo María Dolores de Cospedal, los españoles «han apostado por gobiernos que dan confianza, y han castigado a quienes generan bloqueo a su país» Leer más »

La victoria de Feijóo refuerza a Rajoy frente a un PSOE bajo mínimos

26.09.2016 2:09   4 Personas Leyendo  0 Comentarios
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La contundente victoria de Alberto Núñez Feijóo en las elecciones de Galicia, con su tercera mayoría absoluta consecutiva, junto al descalabro del PSOE tanto en esta comunidad como en el País Vasco, movieron ayer el tablero político nacional, cuando todo indica que España se dirige a unas terceras elecciones generales. Las fichas se han agitado y la noche electoral ha dejado como resultado el refuerzo de Mariano Rajoy, pero también una nueva caída de Pedro Sánchez, que acumula ahora el peor resultado histórico de su partido en Galicia y un retroceso brusco en el País Vasco. En pleno bloqueo político, los partidos nacionales llevaban semanas mirando la fecha del 25 de septiembre, a la espera de que los gallegos y los vascos clarificaran algo la situación. El resultado en ambas comunidades ha dejado ganadores y perdedores claros, y no solo en esos territorios, sino también en la política nacional. En el Congreso y en La Moncloa se considera que esta semana será fundamental para saber si España va a unas terceras elecciones, o bien se abre una posibilidad de negociación con un PSOE obligado a repensar el «no es no» de Sánchez al PP. El líder socialista es el gran derrotado del 25 de septiembre por partida doble. Los peores resultados posibles para él, y para su partido, se produjeron ayer en las dos comunidades donde los ciudadanos fueron a votar. En Galicia se consumó el salto de En Marea, la marca territorial de Podemos, sobre el PSOE en número de votos, y en el País Vasco el adelantamiento se produjo también en escaños: el fantasma más temido por los socialistas se hizo realidad dos veces. Los socialistas, con menos de un 18 por ciento de los votos, registraron el peor resultado de su historia en Galicia. La diferencia con el PP es abismal: se quedan más de 30 puntos por debajo de los populares, y pierden cinco diputados respecto a su resultado, ya pésimo, de 2012. Caída en el País Vasco En el País Vasco, las encuestas ya preveían una fuerte caída del PSOE y dejaron el listón de las expectativas casi por los suelos. La realidad no lo mejoró, ya que los socialistas obtuvieron nueve escaños, frente a los 16 de 2012. Fue el partido que más retrocedió en las urnas. Su único consuelo sería que sus diputados serán suficientes para que el PNV obtenga la mayoría absoluta en el Parlamento vasco, si alcanzan un acuerdo, lo que dejaría fuera de juego al Partido Popular en esta comunidad. El PP también consiguió nueve diputados, pero serán irrelevantes si el PNV decide pactar con el PSE. En todo caso, con el descalabro de Galicia y el fuerte retroceso en el País Vasco a Sánchez le será muy complicado justificar estos resultados, sobre todo ante el Comité Federal del próximo sábado. Justo cuando quiere plantear la opción de buscar un gobierno «alternativo», con el respaldo activo o pasivo de los independentistas, su posición se ha debilitado frente a los críticos de su partido que sostienen que con 85 diputados en el Congreso no se puede presidir el gobierno. Rajoy siguió los escrutinios en la sede nacional del PP. Allí pudo comprobar cómo su partido arrasaba en Galicia, con 41 de 75 diputados, y resistía en el País Vasco, con un resultado que mejoraba sus expectativas, mientras que el PSOE sufría el castigo de los ciudadanos en las urnas. Pero también vio cómo Ciudadanos se quedaba con el marcador a cero en las dos comunidades, mientras que Podemos y su marca gallega, irrumpía con fuerza en estas elecciones, pero se quedará en la oposición, a casi 30 puntos del PP en el caso de Galicia. Después del 25-S, la batalla final dentro del PSOE podría precipitarse. En el PP han depositado ahí sus esperanzas para que pueda producirse el desbloqueo en la política nacional. El plazo constitucional para intentar elegir un presidente del Gobierno acaba el próximo 31 de octubre. De momento, Rajoy esperará esta semana a conocer el desenlace del debate interno en el PSOE. El pacto con el PNV Lo que podría alejarse es un posible pacto del PP con el PNV. En el Congreso tiene cinco escaños, que siguen sin ser suficientes, pero serían importantes para que Rajoy tratara de lograr una mayoría sin el PSOE. Sin embargo, el resultado en el País Vasco ha difuminado esa opción, ya que los nacionalistas vascos no necesitarán al PP en su comunidad, y esto complica un acuerdo en el Parlamento nacional. Los nacionalistas, en cambio, sí que podrían acercarse a su socio habitual, el PSE-PSOE, con quien ha aprobado los Presupuestos en los últimos años. El acuerdo en el País Vasco estrecharía así la relación entre estos dos partidos también en la política nacional. En cualquier caso, nadie dudó ayer de que tiene que ser el PNV el que forme gobierno en el País Vasco, por ser el partido ganador, a pesar de haberse quedado a nueve escaños de la mayoría absoluta. Leer más »

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